La Historia Del Campeador
EL CID CAMPEADOR
Podemos decir que la historia del Mío Cid es un cantar de gesta ya que tal y como dice la propia definición, en un cantar de gesta se narran las aventuras de un héroe, en este caso narra las aventuras del Mío cid.
El apodo de Rodrigo Díaz De Vivar (Cid) es una palabra procedente del árabe que significa señor y que se dio como tratamiento a los señores de ciertos Estados dependientes de un rey (como los régulos de las taifas en al-Ándalus), y también a los gobernadores de provincia de los almorávides y almohades.
Este poema fue escrito en el 1207 por su único autor Per Abbat. Actualmente el manuscrito consta de 74 páginas y está ubicado en la Antesala del Salón General de la Biblioteca Nacional de Madrid. Cuenta con una cantidad de 3735 versos que oscilan entre 9 y 20 sílabas, aunque la mayoría son de 14 o 16 sílabas, algunos ejemplos algo modernizados son:
A mío Cid, el Campeador contado, 12 sílabas
Dentro a Valencia, le llevaban el mandado. 13 ó 14 sílabas
Alegre fue mío Cid, como nunca más ni tanto, 15 sílabas
Que de lo que más amaba ya le viene el mandado. 15 ó 16 sílabas
Doscientos caballeros mandó salir apresurados, 16 sílabas
Que reciban a Minaya y a las dueñas hijasdalgo. 16 ó 17 sílabas
Él estaba en Valencia cuidando y guardando, 13, 14 ó 15 sílabas
Que bien sabe que Álvar Fáñez trae todo recaudo 15 ó 16 sílabas
- El Cantar del Destierro narra cómo el Cid es injustamente desterrado de Castilla por el rey Alfonso VI. Antes de marchar, deja a su mujer e hijas en el Monasterio de Cardeña. Para mantener a su pequeño ejército, su lugarteniente Martín Antolínez consigue dinero de manera más o menos fraudulenta de los judíos.
- El Cantar de las Bodas narra cómo el Cid marcha sobre Valencia logrando colocar su estandarte en el alcázar. El rey le concede el permiso para que su familia se reúna con él. Los infantes son vencidos en un duelo y las hijas del Cid se vuelven a casar con los Infantes de Navarra y Aragón.
- El Cantar de la Afrenta de Corpes narra cómo los infantes, para vengarse de los insultos de los hombres del Cid, se muestran cobardes y brutales agrediendo a sus esposas en el robledo de Corpes a su regreso a Castilla. El Cid demanda venganza a Alfonso VI quien convoca las Cortes de Toledo.
El Cantar de Mio Cid trata el tema del honor, un valor de gran importancia para la gente de la época. La necesidad de recuperar la honra perdida es lo que da impulso a las hazañas acometidas por el héroe. El poema se inicia con el destierro del Cid, primer motivo de deshonra, tras una acusación de robo.
El caballero siempre iba a lomos de su caballo Babieca y portaba sus dos espadas Tizona y Colada.
Algunos de los epítetos mas comunes son:
- Mio Cid, que en buena hora ciñó espada.
- Cid, el que en buena hora nació.
- Noble barba tan crecido.
- Cid, barba vellida.
- Don Rodríguez Díaz, el Campeador.
Los juglares usaban los siguientes recursos: llamadas de atención al público para ganarse su interés y captar su benevolencia.
Se emplean otras fórmulas juglarescas: abundan los adverbios de presencia y las referencias visuales. Usaban la gesticulación e imitación de voces.
Las mujeres son un escalón más para El Cid de camino a la restauración de su honra. Ya que al él perderla, su mujer y sus hijas también la pierden. Como si no tuviesen identidad propia, dependiendo tanto del aspecto material como de honradez del patriarca de la familia. Ya que él es la cara de ellas (metafóricamente).
Las mujeres son un escalón más para El Cid de camino a la restauración de su honra. Ya que al él perderla, su mujer y sus hijas también la pierden. Como si no tuviesen identidad propia, dependiendo tanto del aspecto material como de honradez del patriarca de la familia. Ya que él es la cara de ellas (metafóricamente).

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